Bed & Breakfast con encanto en las laderas de las colinas que rodean el casco antiguo de Florencia.

Situada en una mansión señorial del siglo XIX inmersa en el verdor de una de las zonas más elegantes de Florencia, Villa la Sosta es la residencia ideal para visitar Florencia y sus alrededores, hospedándose en una atmósfera de tranquilidad y armonía impagables.

Nosotros somos Giusy y Antonio, somos hermanos y desde hace más de diez años hemos decidido compartir la mansión familiar con el mundo, haciendo de Villa La Sosta un Bed & Breakfast de calidad.

Cuidamos al huésped con calor, espontaneidad y simpatía, de modo que Villa La Sosta sea para el viajero “su casa cuando está lejos casa”. Nuestra amplia experiencia en el exterior, como viajeros soñadores, nos ha sido de gran ayuda para percibir las circunstancias que el huésped anhela encontrar cuando se hospeda en una estructura receptiva.

El nombre de esta señorial mansión florentina está ligado a la calle a la que asoma su jardín: via Bolognese. Es la más antigua vía de postas trazada a través de los Apeninos Tosco-Emilianos, actualmente un cómodo acceso a Florencia desde las áreas residenciales con más encanto de los alrededores de la ciudad. Si por una parte conduce al centro, por la otra la calle se abre más allá de la antigua puerta de S. Gallo al Ponte Rosso, sube al Poggio del Pellegrino y prosigue por las colinas de La Pietra y La Lastra, de Trespiano y de Pratolino. Aquí, una vez pasado el parque de la villa medícea del mismo nombre, deja definitivamente Florencia a su espalda y por valles, pasos de montaña y montes llega a La Futa, en dirección a Bolonia.

Villa La Sosta, que en el pasado formaba parte de unas propiedades más extensas en la colina de Montughi, está rodeada de un amplio jardín con cipreses, olivos, plantas ornamentales y frutales: El edificio de la casa es elegante y sobrio, enriquecido con módulos arquitectónicos que evocan el estilo ecléctico de principios del siglo XX, como la entrada principal con ventana en voladizo redondo y la torre abuhardillada que abre un mirador al paisaje de las colinas circundantes.
La decoración de Villa La Sosta se ambienta en un contexto de objetos de familia procedentes sobre todo del Cuerno de África. En efecto, nuestra familia ha residido en la zona desde finales de los años cuarenta del siglo pasado y, por vocación, se ha mantenido en contacto con aquellas tierras caracterizadas por el sol, el mar, los espacios y unos atardeceres inusuales.